Ganamos una planta entera cerrando un porche y le dimos un exterior nuevo a la parcela
Cerramiento de porche con fábrica de ladrillo, aislamiento y ventanas nuevas; baño completo y trastero donde antes solo había un hueco abierto. Y fuera: maquinaria, vaciado de tierra, solera de hormigón armado con rampa de acceso y embaldosado. Fotos reales de toda la ejecución.
Casi todas las casas de la Sierra tienen metros cuadrados escondidos. Están debajo del salón, bajo la terraza o detrás de la escalera exterior: porches abiertos que solo sirven para guardar leña y coger humedad. Metros que ya están pagados, que ya tienen cubierta y estructura, y que nadie usa.
En esta obra de Becerril de la Sierra hicimos dos cosas a la vez. Por dentro: cerrar ese porche de la planta baja y convertirlo en un espacio real y habitable, con baño propio y una zona separada de trastero. Por fuera: rehacer todo el pavimento de la parcela con solera de hormigón armado y una rampa de acceso, para dejar de andar sobre tierra y losas rotas.
El punto de partida
La parcela llevaba años acumulando pequeños fallos que, sumados, hacían el exterior incómodo e inseguro: losas de hormigón partidas y descolgadas justo al pie de la barandilla, albardillas del muro de mampostería movidas y con juntas abiertas por donde entraba el agua, y zonas de tierra suelta que en cuanto llovía se convertían en barro.
Y debajo de la vivienda, el clásico porche abierto de la Sierra: cubierto, con estructura, orientado al jardín… y completamente inutilizable diez meses al año.
Por qué cerrar un porche sale rentable
Un porche cubierto ya tiene lo caro hecho: cimentación, estructura y cubierta. Cerrarlo solo requiere fábrica, aislamiento, carpintería y acabados. Por eso el coste por metro cuadrado de un cerramiento es muy inferior al de una ampliación desde cero, y el metro ganado es igual de útil. Es, con diferencia, la forma más barata de que una casa crezca.
Bloque A · El cerramiento de la planta baja
De porche abierto a espacio cerrado, aislado, con baño y trastero.
Replanteo y saneado de lo que estaba dañado
Antes de levantar un solo ladrillo hay que saber dónde se apoya. Se replanteó la línea del futuro cerramiento, se rebajó el terreno al pie de la fachada para dejar a la vista el arranque del muro y se comprobó el estado del zócalo y de la mampostería de granito existente.
Esa cata perimetral no es un capricho: en las casas de la Sierra el terreno suele haber ido subiendo con los años hasta tapar el zócalo, y ahí es donde aparecen las humedades por capilaridad que luego nadie sabe explicar.
- Replanteo de la línea de cerramiento y de los huecos de ventana
- Rebaje del terreno al pie de fachada y comprobación del zócalo
- Demolición del pavimento y de las piezas deterioradas del exterior
- Retirada de escombro a gestor autorizado
Apeo, apertura de hueco y fábrica de ladrillo
Antes de la fábrica hubo que resolver la parte que no se improvisa: apear el forjado con puntales para poder trabajar bajo carga con seguridad y abrir un hueco nuevo en el muro. Ese apeo no se retira hasta que el dintel está colocado y el mortero ha alcanzado resistencia. Es la fase en la que más despacio se va y en la que menos se nota el resultado: cuando está bien hecha, simplemente no pasa nada.
El porche se cerró con fábrica de ladrillo, levantada entre los pilares y los machones de granito existentes. La parte delicada no son las hiladas: es el encuentro entre la fábrica nueva y la piedra vieja. La mampostería es irregular por definición, así que cada encuentro se resuelve trabando y recibiendo con mortero, adaptándose a la piedra en lugar de forzarla.
Se dejaron previstos los huecos de ventana con sus dinteles, los pasos de instalaciones y la ventilación, para no tener que picar después sobre fábrica recién ejecutada.
- Fábrica de ladrillo replanteada a plomo y nivel entre pilares existentes
- Trabado y recibido contra la mampostería de granito original
- Huecos de ventana con dintel y jambas rematadas
- Pasos previstos para fontanería, saneamiento y electricidad
- Apeo del forjado con puntales durante la apertura del hueco
- Colocación de dintel y desapuntalado solo tras el fraguado
Aislamiento: la diferencia entre un trastero y una habitación
Aquí es donde se decide si el espacio ganado va a ser usable en invierno o no. Becerril de la Sierra está a más de 1.000 m de altitud, en zona climática de inviernos duros: un cerramiento sin aislar es una nevera con ventanas.
Se ejecutó el aislamiento térmico por el interior de toda la envolvente nueva, con especial cuidado en los puntos donde la fábrica encuentra el forjado superior y los pilares, que son los puentes térmicos por los que se escapa el calor y donde luego aparecen las manchas de condensación en las esquinas.
- Aislamiento continuo en la envolvente del nuevo cerramiento
- Tratamiento específico de los encuentros con forjado y pilares
- Barrera frente a condensaciones en el trasdosado
- Sellado perimetral de los huecos antes de recibir las ventanas
Carpintería exterior: ventanas nuevas
Con la fábrica levantada y los huecos rematados se montaron las ventanas nuevas, con vierteaguas y sellado perimetral. Un cerramiento se juzga por su punto más débil, y el punto más débil siempre es el hueco: si la ventana no está bien recibida y sellada por el perímetro, el aislamiento de la fábrica no sirve de nada.
- Recibido de premarcos a plomo y escuadra
- Vierteaguas con goterón para expulsar el agua de lluvia
- Sellado perimetral exterior e interior del hueco
- Comprobación de apertura, cierre y estanqueidad antes de rematar
Un baño nuevo y una división para el trastero
Cerrar el porche era la mitad del proyecto. La otra mitad era hacerlo autónomo: que no dependiera de subir a la vivienda principal para nada. Por eso se ejecutó un baño completo en la planta baja, con todo lo que eso arrastra por debajo del acabado.
Un baño en una planta baja no es un baño más: es una acometida de agua nueva, una red de evacuación con pendiente hasta el saneamiento existente y un circuito eléctrico propio. Todo eso se resolvió antes de cerrar suelos y paramentos.
Y con un tabique de división se separó la zona destinada a trastero del espacio de estar, de modo que la casa gana almacenaje sin sacrificar el metro cuadrado útil que se acababa de conquistar.
- Acometida de agua fría y caliente con llaves de corte independientes
- Red de evacuación en PVC con pendiente continua al saneamiento existente
- Circuito eléctrico propio con toma de tierra y punto de luz
- Alicatado, sanitarios y grifería del baño nuevo
- Tabique de división del trastero, replanteado para dejar hueco de paso útil
- Puerta metálica con rejillas de ventilación para el trastero
Enfoscado, solera y embaldosado interior
Con las instalaciones dentro, se enfoscaron todos los paramentos y se ejecutó la solera del nuevo espacio, con su sumidero sifónico y su pendiente hacia él: un local en planta baja que da al jardín tiene que poder baldearse y evacuar, no acumular.
Sobre esa base se colocó el embaldosado, ya con el espacio cerrado, con ventana montada y protegido de la intemperie. El orden importa: solar antes de tener el cerramiento estanco es garantizar que la primera tormenta te deja la obra hecha un barrizal.
- Enfoscado maestreado de todos los paramentos nuevos
- Solera con pendiente hacia sumidero sifónico registrable
- Embaldosado con el espacio ya cerrado y estanco
- Punto de luz y remates finales del local
¿Tiene un porche abierto que no usa?
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Solicitar visita gratuita → Enviar foto por WhatsAppBloque B · El exterior: de tierra suelta a solera con rampa
Maquinaria, vaciado, hormigón armado y embaldosado en toda la parcela.
Maquinaria y vaciado de tierra
Para el exterior contratamos maquinaria. Con una parcela de este tamaño y un vaciado de tierra que había que sacar entero, hacerlo a pico y pala no habría sido «más artesanal»: habría sido triplicar el plazo y cobrar más caro por peor resultado.
Se hizo el vaciado y la explanación de toda la superficie a pavimentar, bajando la cota lo necesario para que cupiera el paquete completo —base compactada, hormigón armado y baldosa— sin que el pavimento acabado quedara por encima de puertas, arquetas o del vaso de la piscina.
- Vaciado de tierra vegetal y retirada del material sobrante
- Explanación general y ajuste de cotas respecto a accesos y piscina
- Base de zahorra extendida y compactada por tongadas
- Definición de pendientes de evacuación del agua de lluvia
Replanteo, encofrado y bordillos de traviesa
Con la base lista se replantearon los límites del hormigón a cordel y se colocaron los bordes. Aquí se tomó una decisión que se ve poco en fotos pero mucho en el resultado: usar traviesas de madera como bordillo entre la zona pavimentada y la zona de gravilla.
La traviesa hace tres cosas a la vez: encofra el hormigón mientras fragua, contiene la gravilla para que no invada el pavimento, y remata visualmente con un material cálido que pega con el granito y con el entorno serrano mucho mejor que un bordillo prefabricado gris.
- Replanteo a cordel de todos los límites y niveles del pavimento
- Traviesas de madera como encofrado perdido y bordillo definitivo
- Separación clara entre zona pavimentada y zona de gravilla
- Comprobación de pendientes antes de hormigonar
Mallazo y hormigonado: la solera armada
Sobre la base compactada se extendió el mallazo electrosoldado, levantado con separadores para que quede dentro del hormigón y no apoyado en el fondo —un mallazo tumbado en la base no arma nada, y es el error más repetido en las soleras de jardín—. Después, vertido, extendido, reglado y fratasado.
Es exactamente lo que evita el problema que tenía esta parcela al empezar: losas partidas. Una solera armada trabaja como una pieza única y reparte las cargas; un pavimento sin armar se agrieta en cuanto el terreno se mueve un milímetro, y en la Sierra el terreno se mueve con cada ciclo de heladas.
En la zona de acceso, la solera se ejecutó con la pendiente de la rampa, resolviendo el desnivel entre la calle y el nivel del jardín de forma continua y transitable, sin escalones intermedios.
- Mallazo electrosoldado sobre separadores, solapado en los encuentros
- Hormigón vertido, extendido, reglado y fratasado
- Rampa de acceso ejecutada con pendiente continua
- Curado controlado antes de pisar o cargar la superficie
Juntas, drenaje perimetral y embaldosado
Antes de solar, dos detalles que en un pavimento exterior valen más que el propio acabado. Primero, las juntas: el hormigón exterior dilata con el calor y contrae con el frío, y en Becerril el salto térmico entre una tarde de agosto y una noche de enero es brutal. Si no se le da por dónde moverse, se agrieta por donde le da la gana.
Segundo, el drenaje perimetral de gravilla: una franja de árido que recoge el agua que escurre del pavimento y la deja filtrar, en lugar de acumularla contra la fachada o contra el muro de mampostería. Es la solución que evita repetir el problema del que hablábamos al principio del artículo.
Sobre esa base se ejecutó el embaldosado exterior completo, con pieza apta para intemperie —resistente a heladas y con la clase de deslizamiento que exige una zona exterior y una rampa— y con los remates recibidos contra traviesa, muro y escalera.
- Juntas de dilatación y de trabajo respetadas en el pavimento
- Franja perimetral de gravilla como drenaje filtrante
- Embaldosado exterior con pieza resistente a heladas y antideslizante
- Recibido de los pies de barandilla y remates contra muro y escalera
Materiales y decisiones técnicas
Fábrica de ladrillo
Levantada entre pilares y trabada contra la mampostería de granito existente. Frente a soluciones ligeras, aporta inercia térmica y aislamiento acústico, algo que se agradece en una planta baja que da al jardín.
Aislamiento térmico continuo
Con tratamiento específico de los encuentros con forjado y pilares. Es lo que convierte el espacio ganado en una estancia usable en invierno y no en un trastero frío con ventanas.
Ventanas nuevas con vierteaguas
Recibidas a plomo, con goterón y sellado perimetral por las dos caras. El hueco es siempre el punto débil de un cerramiento: si falla el sellado, sobra el aislamiento.
Solera de hormigón con mallazo
Mallazo electrosoldado sobre separadores, dentro de la masa del hormigón. Trabaja como una pieza única y reparte cargas: es lo que impide que vuelvan a aparecer losas partidas.
Traviesas de madera
Encofran, contienen la gravilla y rematan en un solo elemento. Estéticamente encajan con el granito y con el entorno serrano mucho mejor que un bordillo prefabricado.
Gravilla drenante perimetral
Franja filtrante que recoge la escorrentía del pavimento y la aleja de fachada y muro. El detalle que evita repetir dentro de cinco años el problema que trajo esta obra.
Cuatro oficios, un solo responsable
En esta obra se solaparon albañilería (fábrica, enfoscado, solera y solado), fontanería (acometida y evacuación del baño nuevo), electricidad (circuito del local y del baño) y carpintería exterior (ventanas), además de la excavación con maquinaria.
Todos coordinados por Construcciones Carmona, con equipo propio y un solo responsable de obra. Es lo que permite que el electricista no llegue después de que el albañil haya cerrado el paramento, y que la maquinaria entre el día que hay algo que excavar. Llevamos más de 40 años haciéndolo desde Mataelpino (El Boalo), a un cuarto de hora de Becerril de la Sierra.
Otros trabajos relacionados: embaldosados y solados, reformas de baño, tabiquería y pladur y reformas parciales.
Galería de la obra
Las 15 fotos de la ejecución, en orden cronológico. Pulse en cualquiera para verla a pantalla completa.
Vídeos de la obra
Once secuencias grabadas durante la ejecución, del apeo y el levantado de la fábrica al movimiento de tierras y el hormigonado. Están tal cual salieron de la obra, sin edición: son el mejor recordatorio de que detrás de una foto de resultado hay semanas de trabajo sucio.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto cuesta cerrar un porche y convertirlo en un espacio habitable?
Precios orientativos sin IVA para la Sierra Noroeste de Madrid. Un cerramiento completo —fábrica de ladrillo, aislamiento, carpintería exterior, instalaciones básicas, enfoscado y solado— suele moverse entre 500 y 900 €/m² según el nivel de acabados y la calidad de las ventanas. Si se añade un baño completo desde cero, con acometida, evacuación, alicatado, sanitarios y grifería, hay que contar 4.500-9.000 € adicionales según tamaño y calidades. Sigue siendo bastante más barato que una ampliación de obra nueva (a partir de 1.100-1.600 €/m²), porque la cimentación, la estructura y la cubierta ya están hechas y pagadas.
¿Hace falta licencia para cerrar un porche en Becerril de la Sierra?
Sí, y conviene tenerlo claro desde el principio: cerrar un porche no es una obra menor. Al cerrar un espacio cubierto se está generando superficie construida y cerrada nueva, lo que normalmente exige licencia de obra mayor con proyecto técnico de arquitecto o aparejador y dirección facultativa, y puede computar a efectos de edificabilidad y de ocupación de la parcela. Antes de tocar nada hay que comprobar en el planeamiento municipal si queda edificabilidad disponible y si el porche está dentro de los retranqueos permitidos. También hay que actualizar después la referencia catastral con la nueva superficie. Nosotros tramitamos toda la documentación con nuestro equipo técnico y la tramitación va incluida en el presupuesto. La solera y el pavimento exterior, en cambio, suelen resolverse con declaración responsable si no alteran rasantes ni afectan a vía pública.
¿Por qué solera con mallazo y no hormigón sin armar?
Porque un pavimento sin armar no reparte cargas: se comporta como una serie de piezas independientes. En cuanto el terreno cede un milímetro bajo un punto —y en la Sierra cede, por los ciclos de hielo-deshielo y por las raíces— la pieza se parte. Ese es exactamente el estado en el que estaba esta parcela al empezar. Con mallazo electrosoldado bien colocado sobre separadores, la solera trabaja como una losa continua y reparte las cargas puntuales. El matiz que marca la diferencia: el mallazo tiene que quedar dentro del espesor del hormigón, no apoyado en el fondo. Un mallazo tumbado en la base es un gasto sin función.
¿Qué pendiente debe tener una rampa de acceso?
Depende del uso. Para una rampa peatonal accesible, el CTE marca pendientes suaves —del orden del 6-10 % según la longitud del tramo, más tendida cuanto más largo—. Para acceso de vehículos en una parcela privada se admiten pendientes bastante mayores, hasta el 16 %, aunque por encima del 12 % los coches con poca altura empiezan a rozar en los cambios de rasante. Los dos puntos críticos no son la pendiente en sí, sino los quiebros de arranque y de llegada, que hay que suavizar, y el acabado antideslizante: una rampa exterior lisa es una pista de hielo el primer día que hiela en Becerril.
¿Cuánto cuesta una solera de hormigón armado en el exterior?
Orientativo y sin IVA: vaciado de tierra y retirada, 12-25 €/m³ según acceso de maquinaria y distancia a vertedero. Base de zahorra extendida y compactada, 8-14 €/m². Solera de hormigón con mallazo, fratasada, 35-55 €/m² según espesor. Embaldosado exterior, 25-40 €/m² de colocación más 18-45 €/m² de material apto para intemperie. Los extras que casi nadie presupuesta y que siempre aparecen: bordillos, juntas, franja de drenaje, arquetas y remates contra muros y escaleras. Nosotros los incluimos en el presupuesto cerrado desde el principio, precisamente para que no aparezcan a mitad de obra.
¿Se puede embaldosar directamente sobre la tierra compactada?
No es recomendable en absoluto para una zona de paso o de vehículos. Sin solera intermedia, cada baldosa apoya solo en el terreno que tiene justo debajo: basta una raíz, un asiento del relleno o una helada para que se descuelgue, baile y acabe partiéndose. Existen soluciones sobre lecho de arena que funcionan bien con adoquín —una pieza gruesa y de formato pequeño que se recoloca fácilmente—, pero con baldosa cerámica o de gres el resultado es el que se ve en la primera foto de este artículo. En exterior, la solera armada no es un lujo: es lo que sostiene la inversión.
¿Compensa contratar maquinaria o se puede hacer a mano?
Compensa casi siempre, y es un cálculo sencillo. Un vaciado que a mano supone semanas de dos operarios, con máquina se resuelve en una jornada o dos. Como la mano de obra se cobra por horas, hacerlo «a pico y pala» no sale más barato: sale más caro, más lento y peor rasanteado. La maquinaria solo deja de compensar cuando el acceso a la parcela no lo permite —callejones estrechos, desniveles imposibles, jardines ya terminados que no se quieren tocar— y entonces se estudia con miniexcavadora o manualmente. Lo valoramos en la visita técnica, porque condiciona el plazo y el precio de toda la obra.
¿Cuánto se tarda en una obra de este alcance?
Una obra que combina cerramiento de porche con baño y trastero, más el pavimento exterior completo con vaciado y solera, se mueve habitualmente en el entorno de 6 a 10 semanas, con las dos partes solapadas para aprovechar los tiempos muertos: mientras cura el hormigón exterior, el equipo avanza en el interior. Los tiempos que no se pueden comprimir son los de fraguado y curado —del hormigón y de los morteros— y, en obras con licencia de obra mayor, el de la tramitación municipal previa, que conviene iniciar con semanas de antelación. El plazo se cierra por escrito en el presupuesto, con fecha de inicio y de entrega.
¿Le sacamos partido a su parcela?
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